¿Qué determina el desarrollo de un país y cómo se puede promover? El libro explora esta pregunta y propone como respuesta: atreverse a hacer las cosas de distinta manera, esto es innovación. El planteamiento es abandonar la inseguridad para dar paso a la curiosidad, al riesgo; y dejar de lado el conformismo en el que nuestra sociedad se ha estancado y nos impide levantar el vuelo, enfocar mejor nuestra creatividad y lograr hacer de nosotros un país que aprovecha mejor sus capacidades y recursos disponibles.
En la actualidad estamos presenciando la co-construcción de una nueva gobernanza mundial que involucra a los gobiernos locales como espacios de proximidad desde donde se facilita la articulación de actores y de políticas públicas para atender desafíos globales como el cambio climático, la digitalización, la movilidad humana, entre muchos otros, desde perspectivas más cercanas a las necesidades ciudadanas.
Además, podemos decir que nuestro presente y nuestro futuro es urbano. Más de la mitad de la población mundial habita en ciudades, si bien solo ocupan el 2% de la superficie, producen el 80% de la riqueza mundial.